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Estudiantes de región: La distancia como punto de partida

5 Junio 2026


Desde Villarrica y Punta Arenas, Nicole Bardi y Benjamín Rodríguez relatan cómo ha sido crear nuevas redes y enfrentar los desafíos asociados a vivir lejos de sus casas.

Para muchos estudiantes de región, llegar a College UC implica recorrer cientos de kilómetros. Pero esa distancia también se convierte en una oportunidad para descubrir nuevas formas de aprender, crecer y construir comunidad, demostrando que la experiencia universitaria no solo es comenzar una etapa académica, sino también adaptarse a una ciudad completamente distinta.

Enfrentar cambios cotidianos que pueden parecer simples como organizar los tiempos, administrar gastos y construir una rutina lejos de la familia, es parte del día a día de Nicole Bardi, de la Licenciatura en Ciencias Naturales y Matemáticas, proveniente de Villarrica y Benjamín Rodríguez, de la Licenciatura en Ciencias Sociales, oriundo de Punta Arenas.

Aunque sus trayectorias son distintas, ambos coinciden en que estudiar fuera de casa ha significado un proceso de crecimiento personal que va mucho más allá de las salas de clases. “En un inicio fue desafiante adaptarme a las largas distancias de Santiago. Nunca había tomado metro antes. Cuando llegué fue muy chocante ver cómo las personas iban tan aceleradas. Me tuve que acostumbrar a un sistema completamente nuevo”, comentó Benjamín Rodríguez.

Con el paso del tiempo, ambos han logrado encontrar espacios de pertenencia dentro de College UC, generando amistades y redes que han hecho más llevadera la distancia. En el caso de Nicole, el proceso tuvo distintos matices: “me gusta mucho el anonimato de Santiago. La verdad es que fue bastante fácil, pero lo más complicado es extrañar a mi familia, mis mascotas y mis amigos. A pesar de que me gusta empezar de nuevo, es difícil soltar lo que está allá”.

Más allá de los contenidos académicos, estudiar en otra ciudad suele traer consigo aprendizajes que difícilmente se encuentran en una malla curricular. “Una de las principales ventajas de ser estudiante de región es el trato y la calidad humana. Es muy común en Punta Arenas saludar, dar las gracias y tener ciertas formas de relacionarse que terminan influyendo mucho en cómo convivimos con otros”, reflexionó Benjamín.

La autonomía, la capacidad de organización y la resolución de problemas aparecen como algunas de las habilidades que más destacan. Nicole agrega que crecer en la Región de La Araucanía también le ha permitido aportar nuevas perspectivas a la vida universitaria: “Chile es un país muy centralizado, pero existen muchas cosas distintas en todas las regiones. Ser de una de ellas me da un plus cultural. Crecí aprendiendo sobre la cultura mapuche y sus tradiciones, incluso mapudungun”.

La distancia, los costos asociados o la sensación de estar lejos en momentos significativos son algunas de las dificultades que enfrentan quienes deciden estudiar fuera de su ciudad de origen. Aun así, Benjamín considera que la experiencia ha valido la pena: “Decidir estudiar en Santiago ya es un gran paso de valentía. Obviamente extraño a mi familia y amistades, pero salir de ese mundo me ha hecho crecer como persona. Una experiencia nueva enriquece mucho”.

Sin embargo, conocer nuevas personas, enfrentarse a nuevas realidades y desarrollar una mayor independencia aparecen como algunas de las principales recompensas. Para Nicole, el cambio de ciudad también abrió nuevas posibilidades. “Te da otra perspectiva de la vida irte lejos de donde siempre has estado. Ayuda mucho a querer dar pasos más grandes, aspirar a más cosas, ver otras realidades y tener más oportunidades”. Encontrar nuevas amistades, construir redes de apoyo y generar vínculos significativos se vuelve fundamental para transitar la etapa universitaria. En una comunidad donde convergen estudiantes con trayectorias, realidades y experiencias diversas, quienes llegan desde regiones aportan al intercambio de ideas y enriquecen la convivencia cotidiana.